EVOLUCION DE LA BANDERA ARGENTINA
Las 18 estrellas del 18
Unitarios y Federales
Juan Manuel de Rosas
La liga unitaria y la Confederación Argentina

La caída de Rosas
La reunificación y la nueva capital

La Asamblea Constituyente de 1853 y el reestablecimiento de los símbolos patrios
Domingo Faustino Sarmiento y su Ley para el uso de la bandera nacional

Buenos Aires la nueva capital de la nación y una nueva legislación

La primera disposición sobre la relación

La primer versión del 9:14

Los edificios públicos desde 1907

La clubes náuticos ya tienen bandera en 1915
La Tarea de Agustín P. Justo
Los primeros reglamentos para las escuelas
La bandera y el escudo como marca nacional
La bandera argentina, el 1º de mayo y las fechas patrias
El día de la Bandera y la Guerra Civil Española
La aparición del sol en la bandera oficial de la nación
El uso en conjunto con banderas extranjeras en 1943
La bandera nacional y las Iglesias en la década del 40
El La ley vigente del año 1944
La falta de respeto hacia los símbolos patrios pasa a ser delito
El uso de las banderas extranjeras en 1947
La bandera de Guerra y su modificación en 1948
La bandera en las escuelas, modificación del año 1950
El nacionalismo de Perón traducido en juguetes
La quema de las banderas en desuso llega a normalizarse en 1966
La aparición del sol en las banderas de ceremonia y la modificación de 1978
La banda del Jefe de Estado y la primera modificación al decreto 10.302/44 en el año 1985
La bandera oficial de la nación se extiende al pueblo en 1985
La Bandera nacional a media asta en homenaje a San Martín
Los edecanes y su insignia
La bandera de la Casa de Gobierno siempre en alto desde 1998
La bandera definitiva y un decreto trunco
El acceso al país con bandera nacional
La suspensión de la aplicación del decreto 858/99 y su posterior derogación.
La indumentaria deportiva y los colores patrios
La bandera nacional y el cine argentino

 

Las 18 estrellas del 18

El 7 de marzo de 1818, Juan Martín de Pueyrredón ordenó a su ministro de Marina, Matías de Irigoyen, que se le agregara a las banderas 18 estrellas, distribuidas en forma circular alrededor del Sol central, en representación de las 18 Provincias reclamadas por el Gobierno bonaerense: Buenos Aires, Alto Perú, La Banda oriental, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Paraguay, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.
Esta enseña es conocida como ¨La bandera de Pueyrredón¨, y no hay ninguna prueba que demuestre que fue puesta en uso en la práctica. La bandera que se utilizó para la marina fue la aprobada el 14 de marzo que tenía la relación 1:2:1, con el sol dorado en el centro. (18)


Bandera de Pueyrredón

 

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Unitarios y Federales

Por estos entonces la bandera, como vimos en las gráficas era de un azul oscuro. A partir de 1818, comenzaron en lo largo del territorio nacional, las luchas entre quines pretendían un estado centralista y quienes querían uno federal.
Esta guerra fue conocida en la historia por los bandos que la componían. Por un lado los unitarios y por el otro los federales.
Entre 1818 y 1820 la bandera mantuvo el color azul e incluso se utilizaron enseñas de un azul mas oscuro que el que vemos en las láminas. En 1820 se retornó al color celeste original.
 


Banderas Argentinas Civil y de Guerra 1820-1829

En 1820 la Provincia de Buenos Aires era la que regenteaba al país. A través de un pacto firmado en abril de 1821 se nombró como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires al federalista Martín Rodríguez, y como Ministro de Gobierno al unitario Bernardino Rivadavia. Esta situación se mantuvo hasta 1824, ya que en el mes de diciembre se reunieron las Provincias con representación de sus diputados.
En esta Asamblea, que concluyó el 23 de enero de 1825, promulgó una serie de leyes que comprendían entre otras cosas la figura de un Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
En 1826 se eligió como presidente a Bernardino Rivadavia, tras aprobar una Constitución por acuerdo entre las provincias. Rivadavia deja el cargo en Junio de 1827, acosado por enormes problemas políticos. Poco tiempo después, las luchas por el poder central recobran fuerza y vigor, y las provincias comienzan un nuevo período de autonomía que duraría varios años. Sólo la representación exterior quedaba a cargo de Buenos Aires.
 

Juan Manuel de Rosas

El 8 de diciembre de 1829 asumió como Gobernador de Buenos Aires el federalista Juan Manuel de Rosas por medio de un mandato otorgado por la legislatura porteña. Rosas recibió con su cargo poderes extraordinarios y el título de Restaurador de las Leyes.
Los unitarios, por el hecho de estar hasta ese momento ejerciendo mas poder que los federales, utilizaban el color celeste para representarse, o mas bien, utilizaban los colores legislados hasta ese momento. Por otro lado los federales, para diferenciarse de sus adversarios se identificaban con el color rojo.
Rosas tenía una personalidad extremadamente dogmática y sentía un profundo odio por los unitarios.
Cuando Rosas asumió cambió el color de la bandera oscureciéndola a un azul turquí bien oscuro en reemplazo del celeste utilizado hasta el momento.


Banderas impuestas por Rosas en 1829

 

La liga unitaria y la Confederación Argentina

El 31 de agosto de 1830 y al mando del General José María Paz se dispuso la Liga Unitaria, conformada por las provincias de Catamarca, Córdoba, La Rioja, Mendoza, Salta, San Luis, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán.
La Liga Unitaria utilizó para identificarse los colores celeste y blanco; y, en varios casos, empleando una cuarta y hasta una quinta franja.
Algunas de estas banderas se vieron en el mar, debido a que gran parte de la lucha se dio en el Río de la Plata, con los avances unitarios desde Montevideo, en donde se encontraban refugiados. A nivel de marina mercante, también se utilizaron algunas de estas enseñas hasta 1852.
 




Variante unitaria 1838 1840 1845
Diferentes variantes de banderas utilizadas por los unitarios

Por su parte el otro bando hizo lo propio mediante un Pacto Federal entre Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fé, que se firmó el 4 de enero de 1831 creando lo que llamaron la ¨Confederación¨.
Al año siguiente Rosas obtuvo la reelección como Gobernador de Buenos Aires, pero, ante la negativa de la Sala de Representantes de renovarle los superpoderes que le habían sido otorgados en 1829, renunció al cargo.
Por esos entonces las Provincias federales estaban utilizando el color azul turquí de Rosas para identificarse.
En marzo de 1835 Rosas reasumió la gobernación de Buenos Aires y la legislatura le renovó el total de sus poderes extraordinarios.
Poco tiempo después, para diferenciar aún mas la bandera, Rosas le agregó cuatro gorros frigios situados en las esquinas.


1835
Bandera durante el segundo mandato de Rosas

Existe una carta enviada por Rosas a Vicente González en el año 1835, donde admite que no existía ninguna ley ni decreto que derogara lo aprobado en 1818, y que el interpretaba el ¨azul¨ que figuraba en la Ley como ¨azul oscuro¨. (19)

Poco tiempo después una nueva modificación fue realizada por el Gobierno del Restaurador de Leyes, y a los cuatro gorros frigios que ahora estaban formando una flecha y al sol, al cual le agregó unos destellos en rojo, perdiendo completamente su simbolismo inicial, volcándolo mas al rojo que representaba los intereses de la Confederación.


Bandera de Rosas hacia 1836

En 1840 Rosas ordenó un nuevo cambio de la bandera, cambiando el sol amarillo con tintes rojizos por uno completamente rojo que identificaba su posición política y volvía a los cuatro gorros frigios a su dibujo original.
En este período empiezan a aparecer las famosas banderas con el emblema ¨mueran los salvajes unitarios¨ y los militares utilizaban una enseña en la cual reemplazaban el sol por el escudo nacional.


Modificación de la bandera de Rosas hacia 1840

Variantes de las banderas militares



Variantes militares de Rosas para Tierra y Mar respectivamente

En las provincias que se había impuesto la ideología federal flameaban diferentes versiones de la bandera con el gorro frigio.



1840 1854
Banderas utilizadas por las provincias adherentes al Pacto Federal

Como ya fue dicho, el color representativo del federalismo era el rojo. Había regimientos de seguidores Rosas y civiles que utilizaban pabellones de colores blanco y rojo.



Variantes utilizadas por los Federales


 

La caída de Rosas

Sobre fines de la década del ´50, el principal enemigo del rosismo era el Gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Justo José de Urquiza.
A nivel institucional, Urquiza propagaba una nueva Constitución Nacional a la que Rosas se oponía, debido a que deseaba mantener no solo su poder político sino también el control del Puerto de Buenos Aires, que era un bastión importante en lo económico.
Urquiza buscó aliados en Uruguay, Brasil y en el resto de las provincias. Para ésto en 1851 hizo conocer lo que se conoce históricamente como ¨el pronunciamiento de Urquiza¨. Sólo Corrientes aceptó ir en pos del emprendimiento del entrerriano, pero consiguió la ayuda tanto de Brasil como de Uruguay, país que cobijaba a muchos unitarios exiliados.
Con las alianzas logradas, Urquiza, avanzó en contra de Rosas y lo terminó derrotando en la batalla de Caseros el 3 de febrero de 1852. Horas mas tarde, Rosas renunció y se exilió en Southampton (Inglaterra), donde vivió hasta el día de su muerte, el 14 de marzo de 1877.

 

La Asamblea Constituyente de 1853 y el reestablecimiento de los símbolos patrios

Justo José de Urquiza, se hizo cargo de la Jefatura de Estado, y en mayo de 1853 convocó a una Asamblea Constituyente que se reunió en la ciudad de Santa Fé.
En esta Asamblea participaron 13 de las 14 provincias, ya que Buenos Aires no acató esta nueva conformación política en el país. La capital nacional se fijó en la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Rios.
Los colores que se fijaron en esta ocasión para la bandera fueron el celeste y blanco, correspondientes a los que surgieron luego de la declaración de Independencia de 1816, y la posterior modificación realizada en 1818, con el agregado de el sol.
Se modificó la proporción de la bandera mayor. Lo que antes era 1:2:1, pasó a ser 1:1:1.
 


Banderas Argentinas Civil y de Guerra 1853


 

La reunificación y la nueva capital

Luego de 1853 y la nueva Constitución Nacional, comenzó un período de paz en el cual las banderas alzadas en contra del estado nacional, empezaban a desaparecer y en las provincias comenzaban a ondearse la enseña celeste y blanca.
Pero Buenos Aires seguía teniendo un autogobierno que no acataba la autoridad del resto del país. En noviembre de 1859, durante la gobernación de Lavallol, llegó a un acuerdo para reintegrarse, el cual no se logró sino hasta que Bartolomé Mitre venció a Urquiza en la batalla de Pavón el 17 de septiembre de 1861.
El presidente de la Cofederación, Santiago Derqui, renunció para dejar su lugar a su vice, Juan Esteban Pedernera, quien duró poco mas de un mes y también renunció.
Al año siguiente Bartolomé Mitre es elegido Presidente de la Nación Argentina, trasladándose la capital nacional de Paraná a La Plata.
 

Domingo Faustino Sarmiento y su Ley para el uso de la bandera nacional

Un decreto de Bartolomé Mitre, mientras era Gobernador de Buenos Aires, se extendió a todo el país cuando asumió la presidencia de la nación.
El mismo prohibía el uso de las banderas nacionales en las casas particulares y solamente se podía izar la enseña patria en edificios públicos y en tiempos de fiesta o conmemoraciones públicas.
Domingo Faustino Sarmiento terminó con esto y dio el primer paso en legislar en cuanto al uso de la bandera nacional, con un decreto firmado el 19 de mayo de 1869:
 

¨Acercándose un aniversario memomorable para los argentinos; y considerando:
Que ha desaparecido el abuso que se notaba de izar banderas extranjeras en casas particulares en los días de regocijo nacional;
Que no solo es uso común a todos los pueblos el que sus habitantes de cualquier nacionalidad que sean, levanten en conmemoraciones cívicas la bandera que les simboliza, como manifiesto testimonio de respeto y de la parte que toman en los grandes recuerdos del país que los hospeda;
Y, por último, que esta práctica es un tributo a la patria y a las tradiciones de su gloria;

El Presidente de la República ha acordado y Decreta:
Art. 1º - La Bandera Argentina será izada en todos los edificios públicos y podrá serlo en las casas de los particulares en días de conmemoración patriótica, siendo el derecho a esta demostración cívica extensivo a los extranjeros que a ella quieran asociarse.
Art. 2º - Se prohíbe enarbolar en tierra las banderas de otros Estados, excepto en las casas de sus agentes diplomáticos y de sus cónsules.
Art. 3º - En los ornatos de las fachadas, y de los salones preparados para algún festejo público, podrán usarse indistintamente todas las banderas debiendo la de la República Argentina ocupar el centro o las partes mas altas de esos pabellones.
Art. 4º - En el río y en su rada se usarán las banderas según la práctica admitida en todas las naciones¨. (20)

 

Buenos Aires la nueva capital de la nación y una nueva legislación

El 12 de octubre de 1880 asume el Gral. Julio Argentino Roca como Presidente de la Nación. Al año siguiente la Capital Federal se traslada formalmente a la ciudad de Buenos Aires.
El Presidente Julio Argentino Roca, en el año 1884 reglamenta el uso de la bandera nacional estableciendo qué bandera podía utilizar cada quien en el país. Esto ampliaba un poco mas el decreto del año 1869 de Sarmiento.
El 25 de abril de 1884 el Presidente Julio Argentino Roca firmó el siguiente decreto:
 

¨Siendo noticia el abuso que se ha introducido en la colocación de banderas por los particulares, en los días de festividades públicas, y considerando:
que, tanto la Bandera Nacional o de guerra con un sol al centro, decretada por el Congreso de 1818 como los pabellones de las naciones amigas de uso exclusivo de los gobiernos, el Presidente de la República, Decreta:
Art. 1º - La bandera argentina con el sol, únicamente podrá izarse en los edificios públicos de la Nación, en las fortalezas, en los buques de la Armada y en el Ejército.
Art. 2º - En las fiestas públicas y conmemoraciones patrióticas, los ciudadanos podrán hacer uso de la bandera argentina sin el sol, izándolas en sus edificios, siendo extensivo este derecho a los extranjeros que quieran asociarse.
Art. 3º - Queda prohibido enarbolar en tierra los pabellones de otros Estados, con excepción de las casas de sus Agentes Diplomáticos o Consulares.
Art. 4º - En el ornato de fachadas de edificios o de locales preparados para festejos públicos, podrán usarse indistintamente los colores de todas las banderas, y en los trofeos que se formen, la argentina ocupará el centro.
Art. 5º - En los ríos y radas de la República, con excepción de la bandera nacional de guerra, reservada a los buques de la armada, podrán usarse las banderas y señales que son de práctica en la marina.
Art. 6º - Queda sin efecto toda otra disposición anterior que contradiga este Decreto.
Art. 7º - Comuníquese a los Ministerios del Interior y de Guerra y de Marina e insértese en el R.N (21)

 

La primera disposición sobre la relación

Hasta 1885, no existía absolutamente ninguna legislación acerca de la relación que debía tener la bandera en cuanto a su largo y su ancho.
Esto provocó que en las dependencias argentinas en el extranjero, cada agente diplomático tenía una bandera que a su parecer era la correcta. El ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Julio Argentino Roca, Francisco J. Ortiz, elaboró disposición para fijar la forma y el tamaño de la bandera nacional, con el objeto principal de aunar criterios en este tema y fijar una norma que empiece a estandarizar la enseña patria.
El 5 de marzo de 1885, el Ministerio de Relaciones exteriores, fijó que la bandera en los consulados de la República debía ser de tres franjas iguales con el sol en el medio y su relación sería de 1,75 metros de ancho por 3,50 metros de largo (1:2). (22)
 

1:2

Bandera fijada para los consulados en 1885 por Francisco Ortiz

 

La primer versión del 9:14

José Evaristo Uriburu realizó una serie de modificaciones que hasta el día de hoy se siguen utilizando. Por primera vez se determinó un tipo de tela para una bandera nacional, a la vez que se modificaban aspectos reglamentarios en cuanto a los colores y la forma de la enseña patria.
En la actualidad, la bandera argentina tiene la relación de 9:14, pero esto no siempre fue así. Por primera vez se vio esta relación, en 1895, en el decreto del 9 de agosto para fijar la relación de la bandera del Ejército y de la Guardia Nacional.
Por primera vez también se menciona un tahalí, un asta, una moharra y un regatón en enseñas argentinas.
El 9 de agosto de 1895, el Presidente de la Nación firmó el siguiente decreto:

¨Visto lo expuesto por el Estado Mayor del Ejército y oída la Junta Superior de Guerra, el Presidente de la República, Decreta:
Art. 1º - La bandera nacional de guerra para el uso de los Cuerpos del Ejército de Línea y de la Guardia Nacional será reglamentaria en la forma siguiente:
1º - Sus colores, azul celeste y blanco, como lo dispone la Ley de su creación.
2º -Su tela gró de seda en paños dobles.
3º - Sus dimensiones, un metro cuarenta centímetros de largo por noventa centímetros de ancho, correspondiendo a cada paño treinta centímetros.
4º - Sus emblemas, un sol de oro en el paño central, bordado en relieve de diez centímetros de diámetro en su parte inferior y de veinticuatro centímetros en sus rayos.
La Bandera de los cuerpos de Ejército tendrán la siguiente inscripción:
En la parte superior del sol y en la forma de semicírculo, el número de batallón y de regimiento, y en la parte inferior del mismo las palabras Ejército de Línea.
Los Cuerpos de la Guardia Nacional, llevarán la misma leyenda en la parte superior del sol, a la que se agregará una G y una N, y en la parte inferior a aquel, el nombre de la provincia a que pertenezca. Estas inscripciones serán estampadas, y las letras tendrán siete centímetros de altura.
Art. 2º - Las corbatas serán de iguales colores, de cincuenta centímetros de largo por diez de ancho y llevarán como ornato, fleco de gusanillo de oro de siete centímetros de largo.
Art. 3º - Los Cuerpos Montados usarán un estandarte por regimiento, el cual será de los mismos colores y atributos, con la leyenda que le corresponda, siendo sus dimensiones de un metro de largo por setenta y cinco centímetros de ancho, correspondiendo a cada paño veinticinco centímetros.
Art. 4º - El tahalí, de terciopelo de seda con iguales colores llevará en parte central del frente el escudo nacional; su forro será también de terciopelo del color distintivo del arma respectiva. Su ancho será de diez centímetros.
Art. 5º - El asta de las banderas de madera de ¨guayahiví¨, barnizada en su color natural tendrá un diámetro de tres y medio centímetro y su altura para los cuerpos a pié será de dos metros y para los montados de dos metros treinta y ocho centímetros.
La moharra, de acero de la misma forma que la reglamentaria en las lanzas que usa la caballería de línea será, de veinte centímetros de largo, la que llevará como base una media luna que medirá de vértice doce centímetros de largo.
Art. 6º - Por la Comisaría General de Guerra se proveerá la confección de las banderas y estandartes para todos los cuerpos del Ejército las cuales serán entregadas en la fecha que oportunamente se designe, con todas las formalidades y prescripciones que determinen las ordenanzas generales del Ejército.
Por Arsenal de Guerra se procederá igualmente a la confección de las astas respectivas.
Art. 7º - Las actuales banderas en uso por el Ejército, serán depositadas en el Museo Histórico Nacional, debiendo ser acompañadas de una acta labrada ante el Coronel del Regimiento que autorice su origen y su uso en el cuerpo a que perteneció¨. (23)

 

Los edificios públicos desde 1907

Un hecho destacado en la historia de los símbolos patrios surgió durante la presidencia de José Figueroa Alcorta.
José Figueroa Alcorta, había asumido la presidencia de la Nación el 12 de marzo de 1906. Un año mas tarde, en 1907, establece el uso del Escudo Nacional y a bandera celeste y blanca, que habían sido ordenadas por ley el 25 de julio de 1816.
Figueroa Alcorta hace relación en el decreto del 24 de marzo de 1907 al carácter heráldico de los colores patrios describiendo a los mismos como los que se hayan en el campo del escudo. (24)
 

La clubes náuticos ya tienen bandera en 1915

El 9 de Agosto de 1914 asume como presidente de la Nación, Victoriano de la Plaza. Mediante un decreto firmado por él y fechado el 6 de agosto de 1915, autorizando a los las embarcaciones pertenecientes a los clubes náuticos a utilizar la bandera de la marina mercante y para las del Yacht Club Argentino, la enseña bélica.
El decreto firmado por Victorino de la Plaza impide salir de puertos argentinos a ninguna embarcación que goce del privilegio de llevar la bandera nacional, que no sea comandada por un capitán de nacionalidad argentina que sea responsable ante las autoridades competentes ante cualquier probable infracción.
Mediante este decreto le otorgó autoridad a las comisiones directivas para que vigilen el cumplimiento de la norma. (25)
 

La Tarea de Agustín P. Justo

Agustín Pedro Justo asumió la presidencia de la nación el 20 de febrero de 1832, tras derrocar al Gobierno Constitucional de Hipólito Irigoyen, y tuvo una gestión muy activa en cuanto a la normalización tanto de las formas de la bandera nacional como de sus usos.
La primera intervención de Justo en el uso de la bandera nacional, tiene relación no tanto con la propia sino con el uso de las banderas extranjeras.
El 28 de abril de 1933 firmó el decreto Nº 20991/33, a partir del cual se prohibía en reuniones públicas, asambleas, manifestaciones o desfiles el uso de banderas extranjeras que no mantuviesen relaciones de amistad con la República Argentina. Por medio del mismo decreto le otorgaba autoridad a las provincias para que en sus respectivos territorios hiciera cumplir tal norma.
Un decreto muy importante para la historia del uso de la bandera nacional, es el que firmó el mismo Agustín Pedro Justo, el 8 de julio de 1933, por el cual establecía que el 25 de mayo de y el 9 de julio la bandera nacional no deberá izarse a media asta. El izamiento a media asta tiene que ver con el luto, la bandera se iza a media asta en señal de duelo. Justo decidió que el hecho de celebrar los días patrios de la nación está por encima de cualquier honor u homenaje. (26)

Agustín P. Justo se interesó en gran medida por la bandera nacional. El 5 de noviembre de 1933, determinó la constitución de una comisión que tenía por objeto determinar la correcta forma de la enseña patria. La misma comisión, constituida por el decreto Nº 32380/33, debía encargarse también de estudiar y determinar los atributos del escudo nacional.
La comisión estaría integrada por el Gral. De división Francisco Medina, el Vice-Almirante Ismael Galíndez y el Presidente del Museo Histórico Nacional (quién estuviese en el cargo en el momento de ejecutar el decreto). (27)

El 7 de noviembre de 1933, el presidente Justo, emitió un decreto por el cual establecía nuevas normas de uso y revalidaba anteriores normas. El decreto Nº 31026/33, intenta ampliar las primeras normas de uso claras, impuestas en la presidencia del Gral. Julio Argentino Roca.
El texto del decreto decía lo siguiente:

¨Art. 1º - Queda prohibido a los particulares, asociaciones o cualquier otra entidad usar la bandera nacional para rendir honores.
Art. 2º - Se Prohíbe igualmente el uso del escudo de la Nación a los particulares, corporaciones o entidades privadas de cualquier naturaleza.
Art. 3º - Mantiénense en todo su vigor los Decretos del 19 de mayo de 1869, 25 de abril y 29 de agosto de 1884; 9 de agosto de 1895; 20 de marzo de 1902; 24 de mayo de 1907; 6 de agosto de 1915; 29 de abril de 1933; y demás disposiciones vigentes sobre el uso de la bandera y el escudo Nacional en cuanto no se modifiquen expresamente por el presente.
Art. 4º - La autorización dada al Yacht Club por el artículo 5º de la Ley 8.221 para las embarcaciones inscriptas puedan enarbolar bandera de guerra, queda limitada a la navegación de los ríos Paraná y Uruguay y sus afluentes, Río de la Plata entre los cabos Santa María y San Antonio y Costa Atlántica de la República.
Art. 5º - Los honores con la bandera nacional y formación de tropas mientras que el Congreso de la Nación dicte la ley correspondiente, sólo podrán ser ordenados por el Poder Ejecutivo dentro de las normas que a continuación se establecen.
Art. 6º - La Bandera Nacional no se izará a media asta sino por el fallecimiento del Presidente o Vicepresidente de la Nación, Ministros del Poder Ejecutivo, Presidente Provisorio del Senado, Presidente de la Cámara de Diputados, Presidente de la Corte Suprema, Gobernadores y Vices de Provincias, Presidentes de las Cámaras Legislativas y del Tribunal Superior de éstas, y de aquellos ciudadanos que por sus descollantes méritos y calificados servicios, se declaren por decreto, acreedores a esa honra.
En los buques de guerra se observará lo establecido por el ceremonial internacional y de convenciones.
Art. 7º - Las tropas del Ejército o de la Armada formarán para rendir honores fúnebres en los casos enunciados en el artículo anterior y además de los siguientes:
Fallecimiento de Embajadores, Ministros Diplomáticos, Encargados de negocios y Agregados Militares o Navales de naciones amigas acreditadas ante el Gobierno Argentino.
Ministros de Guerra y Marina, y militares en los casos previstos en los respectivos reglamentos del Ejército y Armada.
Art. 8º - En el acto de sepelio, únicamente se harán salva de artillería en el caso del fallecimiento del Presidente de la Nación, Ministro de Guerra y Marina, Generales y Almirantes, cualquiera sea su situación de revista.
Art. 9º - Podrán incluirse entre los honores el que de la Bandera de la Nación, cubra la caja en que se guardan los restos mortales, en los casos enunciados y en los que determinan los reglamentos del ejército y la Marina.
Art. 10º - Fuera de los casos contemplados en el presente decreto, el Poder Ejecutivo puede discernir honores fúnebres nombrando comisiones para que lo representen en el acto de sepelio.
Art. 11º - Tratándose de funcionarios provinciales los honores se rendirán dentro de la respectiva jurisdicción territorial.
Art. 12º - Los Ministros de Guerra y Marina modificarán los respectivos reglamentos para ajustarlos a las disposiciones del presente decreto.
Art. 13º - Comuníquese, publíquese, dése al Registro Nacional y archívese.¨ (28)


 

Los primeros reglamentos para las escuelas

También fue durante la presidencia de Agustín P. Justo que se reglamento el uso de la bandera para las escuelas del territorio. Tal como se viera en el decreto de Uriburu de 1895, en el cual adoptaba la relación 9:14 para el uso de algunas de las banderas nacionales, también vuelve a aparecer esta relación en las banderas de ceremonia. La resolución fue impuesta por el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación el día 22 de junio de 1936:
 

¨Vista la necesidad y conveniencia de uniformar las insignias con que se asisten a los actos públicos los establecimientos de educación dependientes de este ministeri, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, resuelve:
Art. 1º - La bandera nacional para uso de los establecimientos de educación dependientes de este Ministerio, al emplearse en actos públicos y externos y desfiles escolares tendrá las siguientes características reglamentarias:

Color: Azul celeste y blanco, como lo dispone la ley de creación.
Material: De tela gró de seda, en paños dobles, de confección lisa, sin flanco alguno en su contorno, ni emblemas.
Llevará como única inscripción el nombre del establecimiento y la localidad en que funcione, todo ello bordado en letras de oro mayúsculas de seis (6) centímetros de altura.
Dimensiones: La bandera tendrá un metro cuarenta (1,40) de largo por noventa (0,90) centímetros de ancho, correspondiendo a cada paño treinta (0,30) centímetros.
Dos cintas de tejido fuerte de quince (0,15) centímetros de largo, cada una, color blanco, destinadas a unir la bandera con el asta.
Asta: Será de madera de ¨guayahiví¨, u otra similar, lustrada color natural, con una altura de dos (2) metros y un diámetro de tres y medio (0,350) centímetros.
Llevará cuatro grampas colocadas a treinta (0,30) centímetros de distancia cada una, en las que irán las cintas anteriormente indicadas.
Corbata: Será de iguales colores que la bandera, de cincuenta (0,50) centímetros de largo por diez (0,10) de ancho, y llevarán como ornato fleco de gusanillo de siete (0,07) centímetros de ancho.
Moharra: Será de acero de veinte (0,20) centímetros de largo, llevando como base una media luna que medirá de vértice a vértice doce (0,12) centímetros.
Regatón: Será de acero, de diez (0,10) centímetros de largo(...)¨. (29)
 

9:14

Bandera de ceremonia aprobada en 1936

Se impuso también mediante un digesto escolar, firmado por el Presidente Agustín p. Justo, en el año 1937 (pag.272), que el tamaño de las banderas para las escuelas sea de 1,50 metros de largo por 0,90 metros de ancho (relación 3:5).
En la misma disposición la presidencia prohíbe el uso de leyendas estampadas en la bandera y fija el momento de izado y arriada para cada escuela, asi como la forma:

¨(...)Art. 27º - La badera nacional será izada en los días feriados y durante las horas de funcionamiento de las clases en los días hábiles, en todas las escuelas del Consejo Nacional.
Art. 28º - En el momento de izar la bandera, al comenzar las clases del día, y en momento de arriarla al terminar las clases, los alumnos y el personal de la escuela se pondrán de pié a un toque especial de campana, como acto de respeto a la enseña patria . (...)¨ (30)

 

3:5

Bandera para las escuelas 1937

Otra reglamentación surgida durante la presidencia de Agustín P. Justo, prohibía el padrinazgo de la bandera nacional.
Esto se debía que era considerado por el gobierno que quienes estaban haciendo de padrinos de bandera, tanto para las escuelas primarias, como para las secundarias y superiores, no eran del agrado a la vista del Gobierno. Agustín P. Justo consideraba que la bandera solo debía ser bendecida por los ideales de Dios y la Patria, los cuales consideraba sustantivos de nacionalidad, tal como lo expresa en el decreto Nº 120436 fechado el 16 de diciembre de 1937. (31)
 

La bandera y el escudo como marca nacional

Desde 1860 que la bandera nacional había tenido ciertos límites en su uso. Mitre, había prohibido el uso a los particulares hasta que Sarmiento levantó esta medida y posteriormente Roca, puso ciertos límites al uso. Agustín P. Justo, un día antes de dejar su presidencia, firmó un decreto (el 126065 fechado el 19 de febrero de 1938) en el cual se prohíbe expresamente la concesión de marcas que utilicen el escudo, la escarapela o la bandera para uso privado, así como autoriza a las reparticiones públicas para su uso.
El decreto 126065 decía:

¨(...) Art. 1º - Prohíbase la concesión a los particulares de marcas que ostenten los escudos de la Nación, de las Provincias y de la Municipalidad de la Capital, así como los colores de la bandera en la combinación propia en forma de divisa, bandera, escarapela, o franja.
Art. 2º - Permítase a las reparticiones públicas gestionar marcas con los mencionados atributos.(...)¨. (32)

 

La bandera argentina, el 1º de mayo y las fechas patrias

El 20 de febrero de 1938 deja la presidencia Agustín Pedro Justo y asume en su lugar Roberto Marcelino Ortiz.
Roberto Ortiz el día 27 de abril de 1938, firmó el decreto Nº 3372, por el cual prohibía izar otra bandera que no fuera la Argentina en relación a la conmemoración del 1º de mayo. La prohibición se hacía extensiva a reuniones públicas, asambleas, manifestaciones, desfiles y edificios particulares.
En el mismo decreto le entregaba el control a las Provincias para que se encargasen del cumplimiento de la norma. (33)
Otro decreto de Roberto Ortiz, tendientes a la normalización del uso de banderas extranjeras fue el fechado el 15 de mayo de 1942 y que llevó por número el 119.849, en el cual se prohibía el uso de banderas extranjeras al lado de la bandera nacional, en celebraciones tales como el 25 de mayo y el 9 de julio.
 

El día de la Bandera y la Guerra Civil Española

Durante la presidencia de Roberto M. Ortiz, en el año el año 1938 se comenzó a festejar en la República Argentina el “día de la Bandera” en homenaje a su creador y principal propagador, el Gral. Manuel Belgrano.
Es, por demás llamativo, como nace esta celebración en Argentina ya que poco tiene que ver con la historia nacional.
En el año 1936 comenzaba en España la Guerra Civil Española, la cual finalizó con la victoria del Gerenalísimo Franco en 1939.
Un clima enrarecido envolvía al país especialmente en la ciudad de Buenos Aires donde se habían formado dos bandos, claro está representando a uno y a otro bando que transferían a América los enfrentamientos de Europa. Los hombres que llevaban estas ideologías por bandera, en muchas ocasiones generaron verdaderas batallas campales en pleno centro de Buenos Aires donde se producían destrozos, peleas callejeras, entre otras cosas, por defender al republicanismo o al franquismo.
No se soslayaban tampoco las señales de agresiones a los propios símbolos patrios que habían cobijado a los inmigrantes que habían venido a buscar mejor suerte a esta generosa tierra.
A raíz de esto un grupo de diez distinguidos hombres decidieron reunirse para llamar a honrar a nuestros símbolos patrios. Estos hombres fueron el Dr. Luis Agote Robertson, Capitán de Fragata Eduardo Videla Dorna, señor Luis María Ferraro, Diputado nacional señor Daniel Videla Dorna, señor Ramón Oscar Castilla, Dr. Carlos Rojas Torres, señor Raúl Etcheberry, señor Alfredo Etcheberry, Dr. Ricardo Alberdi y señor Jorge Sere.
Así fue como el 20 de Junio de 1936 decidieron entregar a la municipalidad de Buenos Aires una bandera confeccionada en grós de seda medía 15 metros de largo y con un sol bordado con hilos dorados que pesaba, 8 kilogramos.
La idea de estos hombres, era que las batallas europeas no fueran trasladadas al territorio argentino. Una bandera común para ambos bandos debía apagar el fuego pasional que envolvía a los dogmáticos luchadores de una pelea de otras tierras y de otros colores. La bandera Argentina, sería un bien motivo de unión para lograr este objetivo.
Con la presencia del Presidente de la Nación, ministros, gobernadores de provincias, autoridades eclesiásticas y un entusiasmo popular que acompañaba, enarbolándose en el mismo sitio donde fuera izada por primera vez en Buenos Aires, el 12 de agosto de 1812, en la ex iglesia de San Nicolás de Bari y habiéndose elegido el 20 de junio, precisamente, para recordar la triste y solitaria muerte de su creador en el año 1820.
La bandera fue apadrinada por estudiantes de la Escuela Comercial Manuel Belgrano y del Colegio Nacional Manuel Belgrano, en presencia del Intendente de la Ciudad de Buenos Aires el Dr. Mariano de Vedia y Mitre.
Los ilustres hombres que llevaron a la práctica esta idea decidieron coronarla, presentando un proyecto de Ley al Congreso de la Nación. El encargado de presentar el proyecto fue el diputado Daniel Videl Dorna.
Daniel Videl Dorna tenía a su hermano, Eduardo Videla Dorna, ocupando una banca en la Cámara de Senadores, por lo cual pudo por esta vía ser presentado el proyecto en el Senado de la Nación y la Ley obtuvo media sanción el día 7 de Junio de 1938. Ya con la media sanción obtenida en la Cámara Alta, el 9 de Junio de 1938 el proyecto se convirtió en la Ley Nº 12361.

La bandera que generó este hecho está actualmente en la ciudad de Rosario en el Museo del Monumento a las Banderas.

LEY 12361

CONGRESO NACIONAL
CÁMARA DE SENADORES
8ª. REUNIÓN
4ª. SESIÓN ORDINARIA

DÍA DE LA BANDERA

Secreatio (Figueroa): La Comisión de Negocios Constitucionales se ha expedido en el mensaje proyecto de ley del Poder Ejecutivo instituyendo el Día de la Bandera.
Señor Rothe: Pido la palabra. Hago moción de que se trate sobre tablas el despacho que acaba de darse cuenta. Dada su simplicidad y por estar fundamentado suficientemente en el mensaje con que el Poder Ejecutivo lo acompañó, creo que el Senado no tendrá inconveniente en considerarlo de inmediato.
Señor Presidente: Está en consideración la moción del señor Senador por Córdoba, de tratar sobre tablas el despacho de la Comisión de Negocios Constitucionales que acaba de darse cuenta. Si no se hace uso de la palabra se va a votar.

SE VOTA Y RESULTA AFIRMATIVA

Se lee:

Honorable Senado: Vuestra Comisión de Negocios Constitucionales ha considerado el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo instituyendo el Día de la Bandera y por razones contenidas en el mensaje adjunto, os aconsejo su aprobación, Sala de Comisión, 7 de junio de 1938.

Guillermo Rothe
Eduardo Laurencena
Alberto Arancibia

PROYECTO DE LEY

EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS, ETC.

¨(...) Art. 1º - Declárase Día de la Bandera en 20 de junio, que será feriado en todo el territorio de la República.
Art. 2º - Comuníquese, (...)¨

MENSAJE DEL PODER EJECUTIVO
Al Honorable Congreso de la Nación: El Poder Ejecutivo tiene el honor de dirigirse a vuestra honorabilidad somentiendo a su consideración el adjunto proyecto de ley por el cual se instituye el Día de la Bandera, señalándose al efecto la fecha anual del 20 de junio.

El culto de los símbolos de la nacionalidad está impuesto por el sentimiento de amor a la patria y sus instituciones. El pueblo argentino ama a su bandera y la historia nos enseña que desde su creación ha visto en ella el símbolo de su propia gloria, el vínculo de unión entre todos los pueblos que forman la República, y la síntesis de sus aspiraciones de progreso, de paz, y de armonía social. Los colores de nuestra bandera flamean en millares de edificios públicos, diseminados en toda la extensión del territorio argentino, al tope de nuestros barcos de guerra, al frente de nuestros regimientos y lucen en los días de la patria sobre el pecho de millones de hombres, mujeres y niños que pueblan los ámbitos de la nación.

Con el adjunto proyecto de ley en Poder Ejecutivo aspira a intensificar el amor del pueblo hacia su emblema, acrecentar esos homenajes que brotan espontáneamente en cada pecho de unificar en una fecha anual, el homenaje adjunto de toda la Nación a su símbolo supremo en armoniosa e integral coincidencia de todos los corazones argentinos.

Recogiendo sugestiones que han llegado al Poder Ejecutivo procedentes de centros patrióticos y entidades culturales, y cumpliendo un acto de justicia póstumo, se ha fijado la fecha de 20 de junio para establecer el Día de la Bandera por coincidir en ella el aniversario de la muerte de su creador, el General Belgrano, cuya vida y cuya gloria están identificados con la bandera nacional.

Con estos sentimientos el Poder Ejecutivo envía a vuestra honorabilidad el adjunto proyecto de ley cuya sanción se recomienda.

Dios guarde vuestra honorabilidad.

Agustín P. Justo

Ramón S. Castillo


 

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