Ciudad Autónoma de Buenos Aires

En el año 1980, durante la última dictadura militar, el intendente de la ciudad de Buenos Aires, Brigadier Osvaldo Andrés Cacciatore, estableció el uso de una bandera para la misma, ya que se acercaba el aniversario número 400 de la segunda fundación de la ciudad, y con ello pretendía celebrar dicha ocasión.
La enseña utilizada para los festejos estaba confeccionada sobre un paño blanco en cuyo centro se encontraba el escudo de Garay. Durante el festejo, ésta bandera fue situada en palcos y en los actos realizados como marco ornamental, pero después de los mismos, al no haber sido dispuesto por ningún decreto u ordenanza su creación, y mucho menos su reglamentación, algunos funcionarios siguieron utilizándola, quedando a su voluntad su uso, hasta que, finalmente, nadie más la utilizó.
El 28 de septiembre de 1995, bajo la ordenanza 49.669 del Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, se adoptó la Bandera Oficial de la Ciudad. La ordenanza se promulgó el 24 de Octubre de 1995, tras la firma del decreto número 1.291, y fue publicado en el Boletín municipal número 20.157 de fecha 6 de noviembre de 1995. El intendente del momento era Jorge Domínguez, quien fue designado para el cargo por el Presidente Carlos Saúl Menem, con acuerdo del Senado de la Nación, y la bandera elegida era la misma adoptada por Cacciatore, un paño blanco en cuyo centro se encontraba el escudo de Juan de Garay. Ahora sí, se determinaba, por ejemplo, que debía ser rectangular, midiendo 140 cm de base por 90 cm de alto, y que el escudo se ubicaría centralmente.

Significados
El águila negra corresponde a los escudos de Ortiz de Zárate y Torres de Vera. La cruz de Calatrava indica el deseo de remarcar la fe cristiana que siente el ciudadano de la ciudad de Buenos Aires. La corona señala el reino de Castilla y León y los cuatro pichones de águila simbolizan los cuatro pueblos que Zárate debía fundar de acuerdo con el convenio firmado por Felipe II. (55)

Historia del escudo:
En 1569 el rey de España, Felipe II, y el capitán Juan Ortiz de Zárate firmaron un convenio por el cual éste último debía fundar cuatro pueblos de españoles en América a cambio de recibir por parte del rey nombramientos honoríficos para él y el sucesor que nombrase.
Zárate viajó a la nueva tierra. Tiempo más tarde cayó gravemente enfermo y antes de morir nombró a su sobrino, Diego Ortiz Mendieta sucesor interino.
Su hija, Juana de Zárate, se casó con Torres de Vera y él recibió el título de Adelantado y nombró a Juan de Garay su capitán general y justicia mayor, y le encomendó que poblara una ciudad en el puerto de Buenos Aires. Con dicho poder, Garay fundó el 11 de junio de 1580 la ciudad de la Trinidad en dicho lugar.
El 20 de Octubre, reunió el Cabildo y determinó las armas que debía tener ésta ciudad: “...se funde su blasón de esta ciudad un águila negra, pintada al natural, con su corona en la cabeza y con cuatro hijos debajo demostrando que los cría, con una cruz colorada sangrienta, que salga de la mano derecha y suba más alta que la corona, que semeje la cruz de Calatrava y la cual esté sobre campo blanco... con fin y propósito firme de ensalzar la fe católica y servir a la corona real de Castilla y León.”
Una vez decidido el escudo fue enviado a Madrid para su real aprobación.
Al respecto, se dice lo siguiente: Evidentemente Garay y sus asesores conocían superficialmente las leyes heráldicas, ya que el escudo adoptado con el águila, dibujado en forma “contornada”, o sea, mirando hacia la izquierda, indica ilegitimidad, ya que en la heráldica se ponen los animales y atributos mirando siempre a la derecha (izquierda de quien mira), queriendo significar “legitimidad de sangre”.
La corona que ostenta el águila es una corona real, privativa únicamente de la alta realeza, y que sólo puede asignar el rey a los grandes nobles en circunstancias muy excepcionales por extraordinarios servicios prestados a la monarquía, que no era éste el caso.
En España estaba reglamentado desde mucho tiempo antes que los blasones debían ser confeccionados únicamente por los heraldos (importantes funcionarios encargados de establecer por orden del monarca todo lo ateniente al simbolismo de la armería o ciencia del blasón).
De modo que se supone, al recibirse en la corte el escudo de Trinidad con la petición de su oficialización, se produjo un posible descontento de los heraldos por haberse sobrepasado sus funciones.
Pero no obstante, tal vez traviesamente, se decidió después dar conformidad al escudo presentado, que fue aprobado por el rey y el Consejo de Indias el 20 de Septiembre de 1596 (Mario Fermín Pensotti, Julio de 1998, AAV).
Igualmente, como otras personas también advirtieron dichos errores, el escudo fue escasamente utilizado y cayó en desuso. (56)

La orden de Calatrava
La ciudad de Calatrava se encuentra en España. Durante la ocupación árabe en el reino de España, con la necesidad de hacer un frente de defensa Don Raimundo, abad del monasterio cisterciense de Fitero, creó la orden de Calatrava, con el auspicio del Rey, con el asesoramiento del monje Diego Velásquez, en el año 1155.
La orden tenía como única vestimenta el hábito blanco cisterciense con la simple cruz negra (luego roja, a partir del siglo XIV) "flordelisada": una cruz griega con flores de lis en las puntas, que en el siglo XVI se configuró definitivamente como hoy se conoce.
Desde 1523 el maestrazgo de dicha orden estaba vinculado a los reyes de España; es por esto que Felipe II, entre los años 1557 y 1598 (entre los cuales se refundó la ciudad de Buenos Aires) hizo acuñar monedas en donde reproduce en su anverso la Cruz de Calatrava y en su reverso el escudo real. De ahí que Garay utilice dicha cruz para remarcar el deseo de la fe cristiana.

ORDENANZA N° 49.669

Artículo 1 °. "Adóptese como bandera oficial de la Ciudad de Buenos Aires el pabellón compuesto por fondo blanco, reproduciéndose en su centro la réplica del escudo creado por Juan de Garay el 20 de Octubre de 1580, integrado por un águila negra con su corona en la cabeza, cuatro hijos por debajo y una cruz colorada sangrienta que sale de su mano derecha".
Artículo 2°. "La bandera será rectangular, de un ciento cuarenta centímetros (140cm) de base por noventa centímetros (90 cm) de alto y el escudo se ubicará centralmente".
Artículo 3°. "La bandera adoptada por el artículo 1 ° acompañará a la bandera nacional en todos los actos oficiales y presidirá los despachos de los funcionarios de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires".
Artículo 4°. "Comuníquese juntamente con el dibujo que para mayor claridad acompaña, que forma parte de la presente ordenanza".

 

 
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