Bandera de la provincia de Jujuy


2:3

(vista vertical)


1:1

La Bandera de la provincia de Jujuy fue adoptada por ley N° 4816, el 29 de noviembre de 1994, durante el gobierno de Oscar Agustín Perassi. En dicha ley se adoptó la bandera que fuera entregada el 25 de Mayo de 1813 (al cumplirse tres años de la Revolución de Mayo) por el General Manuel Belgrano al pueblo jujeño: una bandera blanca con los símbolos establecidos en el sello de la soberana Asamblea, la cual había comenzado su sesiones el 31 de enero del mismo año. Belgrano quiso reconocer mediante dicho pabellón el sacrificio que significó el recordado “éxodo jujeño”.
El escudo en la bandera es el adoptado años más tarde como escudo nacional.
La forma elíptica del cuerpo de este escudo se corresponde con la vista del perfil superior de una cabeza humana (ya que en ella se acomoda armoniosamente la corona de laureles). Tal escudo elíptico se haya dividido en dos campos: el de la mitad superior es de color azul celeste y el de la mitad inferior es de color blanco, es decir: los colores de la Bandera Nacional.
A los antebrazos humanos que estrechan sus manos diestras se le atribuye el hermanamiento de las provincias que conforman las “Provincias Unidas del Río de la Plata” (antecedentes directos de la actual República Argentina); el gorro frigio dirigido hacia la izquierda (signo jacobino), de color rojo, simboliza la libertad y está sostenido por ambas manos de una pica vertical simétrica en medio de los campos del escudo que simboliza el compromiso solidario de las provincias de defender la libertad incluso con las armas (en la Antigüedad romana existía la ceremonia por la cual alguien era reconocido libre al ser tocado con una pica en su cabeza). El sol naciente en color amarillo, de rayos rectos y flamígeros alternados simboliza la nueva nación. Los laureles, dispuestos como coronando la cabeza de todo argentino o argentina, representan la victoria y triunfo en el logro de la independencia, y como reza el Himno Nacional Argentino, deben ser mantenidos. Por último, la cinta en forma de moño (otro signo de unión) con los colores azul celeste y blanco, los mismos de los cuarteles del escudo, representan la nacionalidad argentina y la lucha por la dignidad e independencia de la humanidad, dignidad e independencia que se emblematiza en los colores de un cielo diurno.

LEY Nº 4816

LA LEGISLATURA DE JUJUY SANCIONA CON FUERZA DE
LEY Nº 4816

Artículo 1º.- Adóptase a la "Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil", así denominada por el Cabildo de la ciudad de San Salvador de Jujuy en el acta respectiva del 25 de mayo de 1813 y que fuera entregada a éste y a su pueblo por el General Doctor Don Manuel Belgrano, como "Bandera de la Provincia de Jujuy".
Artículo 2º.- La Bandera Provincial represente:
a) Los ideales de autonomía de Jujuy como parte indivisible de la República Argentina constituida en Estado Federal.
b) El valor del pueblo jujeño en la defensa de la Patria durante la guerra de la Independencia y su afectuoso reconocimiento por el Comandante del Ejército del Norte y creador de la Bandera Nacional, el General Don Manuel Belgrano.
c) El espíritu de libertad y federalismo que animó a la Provincia desde los primeros años de la emancipación.
d) Los duros sacrificios y los logros de su pueblo a través de la historia.
e) La vigencia de las instituciones provinciales, afianzadas en la Constitución como símbolo de la participación democrática.
f) La caracterización de los objetivos definidos en el Preámbulo de la Constitución Provincial como proyecto social.
g) La vocación de unidad y de amor al terruño de todos los hijos de Jujuy, cualquiera sea el lugar en que se hallaren.
Artículo 3º.- La Bandera Provincial se representará con un paño de color blanco que reproduzca exactamente al escudo que tiene pintado el pabellón donado por el General Don Manuel Belgrano.
No se admiten inscripciones en el palo ni flecos agregados a los contornos. Su largo tendrá la proporción 3 a 2 o bien 1 a 1 respecto de su ancho.
Artículo 4º.- La Bandera Provincial no será materialmente mayor que la Bandera Nacional que se use en forma conjunta, ubicándose en posición inmediata inferior a ésta, o en paralelo a su izquierda. En el ceremonial debe observarse precedencia en favor de la Bandera Nacional.
Artículo 5º.- Tienen derecho a enarbolar la Bandera de la Provincia: las reparticiones y organismos dependientes del Gobierno Provincial y de los Gobiernos Municipales, las Delegaciones Culturales, Deportivas y de cualquier otro carácter que representen a la Provincia o a sus instituciones fuera de su territorio, las Asociaciones de Residentes Jujeños, las Fuerzas Vivas de la Provincia, las Fuerzas de Seguridad, las Fuerzas Armadas con asiento en la Provincia y los particulares.
Artículo 6º.- La Bandera Provincial será enarbolada dentro del territorio de Jujuy en todos los actos de conmemoración histórica o patriótica.
Artículo 7º.- La Bandera de la Provincia se izará en mástil propio en todo acto oficial en que se enarbole el pabellón Nacional dentro de la Provincia, salvo que razones de fuerza mayor determine que se coloquen ambas enseñas en un mismo mástil.
Artículo 8º.- Cuando la Bandera Provincial se enarbole en asta de mano, se colocará junto a la lanza, una corbata con colores azul, celeste y blanco, tal como están dispuestos en la Bandera Nacional. En su extremo izquierdo, inscripto en la franja blanca se bordará en letras doradas la fecha "23 DE AGOSTO DE 1812" en recuerdo del Éxodo, máxima gesta del pueblo jujeño. En el otro extremo de la corbata se bordará simétricamente y con iguales caracteres la fecha "18 DE NOVIEMBRE DE 1834" representando el momento en que se proclamó la autonomía de la Provincia.
Artículo 9º.- El Poder Ejecutivo Provincial implementará los medios para la confección de un modelo de la Bandera sobre el que puedan copiarse todas sus reproducciones; también tomará las previsiones necesarias para la divulgación de esta Ley, especialmente en las escuelas, y para el enarbolamiento con la Bandera de todos los edificios y organismos públicos de la Provincia.
Asimismo, deberá enarbolarse a la izquierda en los despachos de los titulares de los tres Poderes del Estado.
Artículo 10º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo Provincial, al Poder Judicial, a los Municipios de la Provincia, al Poder Ejecutivo Nacional, al Congreso de la Nación y a todas las Legislaturas y Poderes Ejecutivos de las restantes provincias argentinas y Capital Federal y remítase copia al doctor Miguel Carrillo Bascary.

SALA DE SESIONES, SAN SALVADOR DE JUJUY, 29 de Noviembre de 1994.-

ac/lech.-

LUIS RAMON CALDERARISecretario ParlamentarioLegislatura de Jujuy Dr.FERNANDO E.P.ARNEDOVice Presidente 1ºa/c de Presidencia

Legislatura de Jujuy

San Fernando del Valle de Catamarca, 9 de Junio de 1994
Señor Presidente de la Academia Nacional de Historia
Dr. VICTOR TAU ANZOATEGUI
Buenos Aires

En cumplimiento del pedido de informe que me hiciera con fecha 12 de Mayo, a propósito de la consulta formulada por la Comisión de Cultura y Educación de la Legislatura Provincial de Jujuy, atinente al proyecto de ley instituyendo como Bandera de la Provincia al estandarte creado por el Gral. Manuel Belgrano y donado al Cabildo jujeño el 25 de Mayo de 1.813, vengo a informarle sobre las conclusiones que los antecedentes aportados me sugieren:

1º.- El Expediente Nº 78-D-91, cuya fotocopia fue remitida a esta Academia, contiene un meduloso estudio del Dr. Miguel Carrillo Bascary, bisnieto del notable historiador Dr. Joaquín Carrillo, donde fundamenta su petición para que una ley consagre como Bandera Provincial al pabellón donado por el Gral. Manuel Belgrano, Jefe del Ejército del Norte, al Cabildo de Jujuy con ocasión de celebrarse el tercer aniversario de la Revolución de Mayo.

2º.- También incluye una nota suscripta por el Dr. Vicente Cicarelli, quien luego de consultas realizadas a varios historiadores, puntualiza un detalle documental consignado en el acto capitular del 26 de Mayo de 1.813 donde refiriéndose a la Bandera legada por Belgrano al pueblo Jujeño dice textualmente: “Bandera Nacional de nuestra libertad civil”.

Basado en esa referencia documental, el Dr. Cicarelli sostiene que adoptar como Bandera Provincial a dicho pabellón significaría reducir la significación nacional que su creador le asigno originariamente.

3º.- Ponderando estos y otros antecedentes, a la luz de una correcta hermenéutica histórica, arribo a la conclusión de que es iniciativa procedente y legítima que la Provincia de Jujuy adopte por ley una bandera que simbolice su participación como pueblo en la gesta de la emancipación nacional y la permanente vigencia de su voluntad autonómica consagrada en la Constitución Nacional.

4º.- Despojado mi ánimo de todo prejuicio localista, estoy convencido de que ninguna otra provincia que forma la Nación Argentina tiene mejores títulos que Jujuy para adoptar por ley bandera provincial. Y nada más auténtico que consagrar como tal a la enseña que el creador de la Bandera Nacional donó al pueblo jujeño por pedido de su ayuntamiento y que se conserva y se venera en una sala especial de la Casa de Gobierno de la capital provincial. Ella constituye un símbolo fundamental del patrimonio cultural jujeño.

Otras provincias, caso de Entre Ríos y Santa Fe, crearon posteriormente sus propias banderas tomadas de las que enarbolaron como símbolo locales los caudillos federales Francisco Ramírez y Estanislao López, pero sin desmerecer dichas iniciativas, ellas fueron el producto de una diferente circunstancia histórica. Las Provincias Unidas, que habían declarado su Independencia como nación el 9 de Julio de 1816 por el voto de los diputados reunidos en San Miguel de Tucumán, se hallaban acéfalas de un gobierno nacional a raíz del derrocamiento del Directorio y la disolución del Congreso General. Fueron, por consiguiente, expresiones locales de Estados provinciales que había resumido interinamente sus soberanías hasta que pudiera reconstruirse la unidad nacional bajo el sistema federativo, principios definidos por el Tratado de Pilar.

5º.- Jujuy fue la primera jurisdicción rioplatense que preconizó la reforma del régimen político impuesto por la monarquía española. Y lo hizo, primero, a través de su primer diputado al gobierno nacional organizado en Buenos Aires a partir del 25 de Mayo de 1810. Me refiero al Dr. Juan Ignacio de Gorriti, quien, antes de producirse la Revolución de Mayo, sostuvo la tesis de que la autoridad de los virreyes y demás funcionarios de la Corona habían caducado de hecho desde el momento que había dejado de existir la autoridad de quien dependían. Así lo escribió en una Memoria que circuló en Salta y Jujuy, a comienzos de 1810 y su autor lo declara en su Autobiografía. Ese documento lo he rescatado en mi libro: “Historia del Noroeste Argentino” p.107.

Poco tiempo después, cuando el Cabildo jujeño lo eligió diputado ante la Junta Provisional Gubernativa, planteó en sus primeros escritos la cuestión de la futura organización nacional, sobre la base de la igualdad de derechos de todos los pueblos del extinguido Virreinato. Y por consiguiente, propuso como necesario el reconocimiento de sus autonomías para ejercer el gobierno local. En base a dicha doctrina, debía abolirse la dependencia de Jujuy respecto de la Intendencia de Salta y someter todos los ramos de gobierno al Cabildo, el cual contribuiría anualmente según su población y comercio, a sostener el gobierno nacional.

Esta propuesta desarrollada ante la Junta en dos lúcidos documentos: el primero del 4 de Mayo de 1811 y el segundo con fecha 19 de Junio, hacen del diputado Gorriti el precursor del federalismo argentino estructurado sobre la base de los municipios indianos, sistema que cristalizó diez años después por la dinámica misma del proceso revolucionario con la caída del régimen directorial, centralista y absorbente. Ricardo Rojas ha dicho con propiedad que el primer escrito de Gorriti es el documento político más importante de la época.

6º.- Estos antecedentes prueban irrecusablemente que Jujuy elaboró la doctrina de las autonomías provinciales frente al gobierno federal, que luego fue adoptada fácilmente por los municipios sufragáncos de las Intendencias creadas por la Corona Española. Y así sucedió en los años 1820/1821 con Santiago del Estero, La Rioja, Entre Ríos, San Juan, San Luis y Catamarca. Paradójicamente, Jujuy, la primera ciudad que levantó la bandera de la autonomía fue la última en conquistarla el 18 de Noviembre de 1834.

7º.- En estos datos objetivos del proceso histórico nacional reposa mi convicción de que Jujuy es la provincia que tiene títulos más genuinos para darse una Bandera Provincial, y que ella no puede ser otra que el estandarte donado a su pueblo por el Gral. Manuel Belgrano el 25 de Mayo de 1813.

No considero relevante el detalle documental en que se basa el Dr. Vicente Cicarelli de que dicho símbolo tuvo un alcance nacional por haber sido llamado “Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil”. El uso constante y reiterado por la Nación Argentina, ha consagrado como Bandera Nacional a la enseña azul-celeste y blanca con la que nos identificamos todos los argentinos. Cabe hacer notar que la verdad histórica no reposa solamente en los textos documentales sino también en la costumbre viva de los hechos sociales y culturales que expresan el imaginario colectivo. Porque en sustancia, la idea de Patria no es solamente una elucubración racional plasmada en el texto de los documentos oficiales, sino, primordialmente, un sentimiento y una emoción compartidos por un pueblo que con ellos se identifica.

Es mi informe.

Fdo. :LIC. ARMANDO RAUL BAZAN , MIEMBRO DE NUMERO, ACADEMIA NAC. DE LA HISTORIA
LUIS RAMON CALDERARI
SECRETARIO PARLAMENTARIO
LEGISLATURA DE JUJUY
Dr. FERNANDO E.P. ARNEDO
VICEPRESIDENTE 1ºº
A/C de PRESIDENCIA
LEGISLATURA de JUJUY


Pagina Principal Volver al Indice de este capítulo Volver al índice de ¨Banderas en Argentina¨